jueves, 2 de marzo de 2017

GUERRA CIVIL ESPAÑOLA



CARMEN ATENCIO

VENCEDORES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Si hacemos abstracción de las condiciones reales del bando republicano las expectativas para la República la noche del 18 de julio no eran malas en absoluto: la mitad del Ejército de Tierra estaba con ella, así como algo más de la mitad de la exigua fuerza aéra y casi toda la Armada. La República controlaba las zonas más industriales del país y además unas zonas agrícolas no desdeñables (el Levante, Aragón y La Mancha) que deberían permitirle alimentar a la retaguardia. La única ventaja con la que contaban los rebeldes era que de su parte estaba el Ejército de África, la élite del Ejército español. Pero tenían el inconveniente logístico de que, para que pudiera hacer sentir su peso, tenían que trasladarlo a la Península y para ello no contaban ni con los aviones ni con los barcos necesarios.
Si metemos ahora en la ecuación las grandes divisiones internas en el bando republicano y su desconfianza hacia lo militar que les llevó a desmantelar el Ejército que les había sido leal, vemos que la situación ya no era tan halagüeña y podemos afirmar que la República fue la principal responsable de su propia derrota.
La causa principal de la derrota republicana fue su propia desunión. Los distintos partidos no entendieron que para ganar una guerra es esencial mantenerse unidos y fijarse como prioridad la derrota del enemigo. Todos pensaron que podían al mismo tiempo derrotar a los nacionales y conseguir sus propios objetivos, ya se llamasen revolución social, colectivización del campo o República federal. Sólo esa miopía explica hechos tan sorprendentes como que anarquistas y comunistas se tiroteasen en las calles de Barcelona en abril de 1937, en lugar de unir fuerzas contra el enemigo común, o que las rencillas personales entre Largo Caballero y Prieto fueran uno de los factores que frenaron el Plan P (la ofensiva en Extremadura) del general Rojo, plan imaginativo que habría podido causar muchos dolores de cabeza a los nacionales si se hubiera ejecutado en 1937 o incluso en 1938.

Aparte de la desunión pueden señalarse otras razones para la derrota republicana:

En primer lugar, la desconfianza hacia el Ejército regular tras la sublevación del 18 de julio y el ejemplo mitificado de la Revolución Soviética hicieron que en los primeros meses de la guerra se confiase demasiado en la eficacia guerrera del pueblo en armas y se olvidase que en la guerra del Siglo XX la técnica y la organización valen más que el entusiasmo. Cuando en octubre empezó a rectificarse el tiro, se habían perdido unos meses preciosos y se había dejado que los nacionales uniesen sus dos zonas y se colocasen en las cercanías de Madrid. Puede decirse que el Ejército republicano fue un ejército que se pasó toda la Guerra Civil en rodaje. Ello más que en su descrédito, hay que decirlo con admiración: que un Ejército organizado en medio de una guerra tuviera el desempeño que tuvo, resulta notable.

No obstante el aspecto improvisado del Ejército se dejó ver sobre todo en sus carencias tácticas. Improvisar suboficiales cualificados es más difícil que improvisar soldados. El Ejército republicano, que podía resultar muy tenaz y eficaz en la defensa, como se vió en el Jarama o en la segunda fase de la batalla del Ebro, pinchaba cuando se trataba de pasar al ataque, algo que exige mayor preparación técnica y, sobre todo, un cuerpo de oficiales y suboficiales profesionales y con experiencia. En Brunete, Belchite o el Ebro se repite la misma historia: el Ejército republicano logra romper el frente enemigo y a continuación, cuando hay que improvisar en función de la situación creada por la ruptura, se pierde, no sabe explotar el éxito y acaba concediendo tablas al enemigo, en una partida que hubiera podido ganar.
En segundo lugar, está la ayuda internacional. Ha sido un tema muy discutido, pero cada vez parece más fuera de duda que el bando nacional recibió más ayuda extranjera que el republicano y que la que recibió fue de mayor calidad y más barata. Aparte de que el bando republicano, con una frontera francesa que estuvo cerrada una buena parte de la guerra y con la Armada italiana en el Mediterráneo, tuvo mayores problemas para hacer llegar a su territorio la ayuda recibida. Fue gracias a la ayuda internacional que el bando nacional pudo montar el puente aéreo para transportar las tropas africanas desde el Protectorado en los primeros días de la guerra. Fue gracias a la ayuda internacional que prácticamente desde la primavera de 1937 los cielos estuvieron controlados por la aviación nacional.

En tercer lugar, la República, a pesar de contar con la mayor parte de la flota, no fue capaz de conseguir el control de los mares en toda la guerra. El mero control de los mares no le habría bastado para ganar la guerra, pero habría hecho las cosas más difíciles al bando nacional. La explicación de este fracaso es muy sencilla: muy pocos altos oficiales de la Marina siguieron fieles a la República y sin esos oficiales no fue posible conseguir una Armada eficaz.

Tal vez ahora que se está recuperando la memoria histórica, convendría que todos recordasen una de las grandes lecciones de la Guerra Civil española: la unión hace la fuerza y la desunión, la derrota.

Referencias:
http://historiasdehispania.blogspot.com/2006/10/por-qu-la-repblica-perdi-la-guerra.html

lunes, 27 de febrero de 2017

La Guerra Civil Española



REPERCUSIÓN DE LA
GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Resultado de imagen para muerte el la guerra civil española     La Guerra Civil Española es el conflicto que durante 3 años, entre 1936 y 1939, enfrenta el bando republicano, constituido por una serie de grupos organizados alrededor del Gobierno; y el bando de los sublevados o nacionales, formado principalmente por la alta jerarquía militar.
     El impacto en pérdidas humanas de la guerra fue considerable. Se estima que las víctimas de la contienda superaron el medio millón de personas,  incluyendo los muertos en combate, los represaliados en la retaguardia  y los ejecutados por los vencedores tras la guerra.

     Consecuencias demográficas: Se han dado cifras muy dispares al cuantificar las pérdidas demográficas que causó el conflicto: los muertos en el frente y por la represión en la guerra y en la posguerra, el hambre, las epidemias; la reducción de la natalidad consiguiente.
Resultado de imagen para exilio guerra civil españolaOtro elemento clave de las consecuencias demográficas fue el exilio republicano. Ya durante el conflicto, los "niños de la guerra" fueron evacuados a países extranjeros, pero el gran éxodo tuvo lugar en enero y febrero de 1939, consecuencia de la conquista de Cataluña.  En conjunto, se calcula que hubo unos cuatrocientos cincuenta mil exiliados. Aunque algunos fueron retornando durante la dictadura, muchos no volvieron a España o esperaron a la muerte del dictador en 1975. Este exilio supuso una importante pérdida demográfica para el país: una población joven y activa, que incluía a gran parte de los sectores más preparados del país: las elites científicas, literarias y artísticas de la Edad de Plata.
     Consecuencias económicas: La guerra fue una verdadera catástrofe económica. Un dato revela su magnitud: la renta nacional y perdida cápital no recuperará el nivel de 1936 hasta la década de 1950. Estos fueron los principales elementos de esa catástrofe económica:
-       Destrucción del tejido industrial del país, lo que llevó a la vuelta en los años cuarenta a una economía básicamente agraria.
-       Destrucción de viviendas, se calculan en unas doscientas cincuenta mil, comunicaciones, infraestructuras.
-       Aumento de la deuda externa y pérdida de las reservas de oro del Banco de España, usadas por el gobierno de la República para pagar la ayuda soviética.
     Consecuencias sociales: El resultado de la guerra trajo consigo la recuperación de la hegemonía económica y social por parte de la oligarquía terrateniente, industrial y financiera. Paralelamente, se dio la pérdida de todos los derechos adquiridos por los trabajadores.
    Consecuencias morales: La guerra supuso una verdadera fractura moral del país. Varias generaciones marcadas por el sufrimiento de la guerra y la represión de la larga postguerra. El régimen de Franco nunca buscó la reconciliación de los españoles y siempre recordó y celebró su origen bélico. Las heridas de la guerra civil perduraron durante decenios y la persecución y represión de los vencidos por un rasgo clave del franquismo.

 Emily Boxil

Referencias:
Las consecuencias de la guerra civil. Disponible en http://www.historiasiglo20.org