lunes, 6 de febrero de 2017

VANGUARDIAS

Carmen Atencio

MOVIMIENTO DE VANGUARDIA FUTURISMO

El futurismo es el primer movimiento de vanguardia, fundado por Filippo Tommaso Marinetti, quien redactó el Manifeste du Futuisme, publicado el 20 de febrero de 1909 en el diario Le Figaro de París. Es el primero en instalar sus trincheras en los nuevos y arriscados territorios. La absoluta prioridad ordinal cronológica del futurismo podría ser controvertida ya que en torno a 1910 es asimismo cuando irrumpe en el mundo de las letras y las artes europeas, junto con el futurismo italiano. Aunque se le encare con otra perspectiva el futurismo es vida, y por ello historia.
La situación temporal del futurismo, no supone, en definitiva, ninguna derrota. Porque el futurismo nunca fue actual y mucho menos quiso perdurar, consciente de su efimereidad, a modo de puente nietzcheano entre dos abismos para una hipotética superliteratura que aún no han llegado y se vino a pasar, estuvo siempre proyectada hacia el futuro.
Este movimiento buscaba romper con la tradición, el pasado y los signos convencionales que la historia de arte consideraba como elementos principales a la poesía, el valor, la audacia y la revolución, ya que se pregona el movimiento agresivo, el insomnio febril, el paso gimnástico, el salto peligro y la bofetada irreverente.
El poeta italiano Marinetti recopiló y publicó los principios del futurismo en el manifiesto de 1910. Al año siguiente los artistas italianos Giacomo Balla, Umberto Boccioni, Carlo Carrá, Luigi Rossolo y Gino Severini firmaron el Manifiesto de los pintores futuristas.
El futurismo procede directamente del cubismo,1 incluso los primeros cuadros, son de pleno derecho, cubistas, pero evolucionan rápidamente hacia una estética diferenciada, debido a su obsesión por representar la velocidad. Es un movimiento, fundamentalmente, italiano.
El futurismo es el primer movimiento artístico que se organiza como tal, se reconoce y se define en 1909 a través del Manifiesto futurista, que publica el poeta Filippo Tommaso Marinetti. Se busca el escándalo, se admira la velocidad y la tecnología, las señas de identidad del mundo moderno y pretende romper con el pasado. Nada del pasado merece la pena ser conservado. Condenan a los museos, a los que considera como cementerios. Pretenden, y valoran, la originalidad por encima de todo.
Características
Entre las características que nos pueden permitir clasificar el movimiento podemos destacar las siguientes:1
– Exaltación de la originalidad.
– Estructuras del movimiento: tiempo, velocidad, energía, fuerza, etc.
– Contenido relacionado con el mundo moderno, las ciudades y los automóviles, su bullicio y dinamismo. Así como máquinas, deportes, guerra, etc.
– Utilización de formas y colores para generar ritmos.
– Colores resplandecientes
– Transparencias
– Multiplicación de líneas y detalles, semejantes a la sucesión de imágenes de un caleidoscopio o una película.

  
Umberto BoccioniDinamismo de un ciclista, 1913, Museo Guggenheim de Venecia.

Vanguardias

MARIELIS VALLADARES

MOVIMIENTO DE VANGUARDIA DADAISMO

Este surge con la intención de destruir todos los códigos y sistemas establecidos en el mundo del arte. Es un movimiento antiartístico, antiliterario y antipoético, ya que cuestiona la existencia del arte, la literatura y la poesía. Tiene un total rechazo absoluto de toda tradición o esquema anterior. La política del arte Dadá es una nueva forma de percepción frente al arte, exige otra lectura, exige otro ojo.
Así nació DADA, de una necesidad de independencia, de des confianza hacía la comunidad. Los que están con nosotros conservan su libertad. No reconocen ninguna teoría.
La primera celebración tuvo lugar el 5 de febrero de 1916 en el Cabaret Voltaire. En 1917 se inauguró la Galería Dadá.
Está en contra de:
* La belleza eterna
* Contra la eternidad de los principios
* Contra las leyes de la lógica
* Contra la inmovilidad del pensamiento y contra lo universal.
Sus características son:
- Actitud de burla total y humor. Se basan en lo absurdo y en lo carente de valor.
- Medios de expresión irónico-satíricos, a través del gesto, el escándalo, la provocación.
- Inclinación hacia lo dudoso, rebeldía, destrucción, terrorismo, muerte y nihilismo, lo fantasioso, etc.
- Promoción por el cambio, libertad del individuo, espontaneidad, lo imperfecto
En cuanto a la gráfica se caracterizó por:
- Renovación de la expresión mediante el empleo de materiales inusuales.
- Collage de diversos materiales (papeles, etiquetas, prospectos, diarios, telas, maderas, etc.).
Autores:
* KURT SCHWITTER (1887 -1948) destacó por sus collages de diversos materiales.
* RAUL HAUSMANN (1886 -1971) Su aportación más importante es el fotomontaje
Con recortes de diversos materiales. También creó collages experimentales y poesía sonora.
* JEAN ARP (1886- 1966). Realizó relieves, collages y bordados donde combina las técnicas de la costumbre y las imágenes oníricas (imaginativas).
* HUGO BALL desarrolló poemas fonéticos como O Badji Beri Bimba
* R. Huelsenbeck desarrolló el “poema simultáneo” consiste en un poema recitado a tres voces
* TRISTAN TZARA y MARCEL JANK de Rumanía
* JEAN ARP, francés
poema fonético Raoul Hausmann, Tatlin en casa, 1920












miércoles, 25 de enero de 2017

Movimiento de Vanguardia "Expresionismo"

El expresionismo es un movimiento artístico y literario de origen europeo surgido a principios del siglo XX, nace específicamente en Alemania en torno a 1910, bajo el régimen de Guillermo II, dentro de una atmósfera social y política que anticipa la Primera Guerra Mundial. 

Se extendió por el mundo hasta llegar a norteamérica donde el presidente Roosevelt inició un programa de alimentación del arte donde los artistas podían acceder a un sueldo a cambio de todas las obras que crearán cada mes, mientras tanto en Alemania las obras expresionistas eran perseguidas por el movimiento nazi, ya que eran consideradas arte impura, por otro lado desde el punto de vista del diseño gráfico el expresionismo fue una gran herramienta publicitaria ya que por el impacto de sus colores y los sentimientos que transmitía las piezas publicitarias que eran creadas con este tipo de arte generan fuertes impacto a las masas, gracias a esto salieron a la luz grandes cartelistas expresionistas (principalmente polacos) como Henryk Tomaszewski, quienes vendían sus obras como parte de la publicidad de obras de teatro o películas de la época. 

El expresionismo alemán se nutre de distintas fuentes que van desde el gótico, las vanguardias de su mismo período, pero por sobre todas los orígenes, este movimiento se impregna de los atavismos más racionales del romanticismo alemán. 

Para manifestarse, el artista expresionista trataba de no preocuparse de la realidad externa sino de la naturaleza interna de las emociones que despiertan sus obras a través de temas fantásticos y terroríficos vinculados con la muerte y lo oscuro. Temas que les permiten jugar con la deformación de la forma externa por la ruptura de lo interior. Hay un quiebre ya que las apariencias se desmoronan y resurge la idea de la muerte en todo momento. Un tema muy manipulado, ya que les atraía la idea misma de lo desconocido.
Surgió como reacción frente a los modelos que habían prevalecido en Europa desde el Renacimiento.
Los autores expresionistas ignoraban la realidad externa, buscando su naturaleza interna, para conseguir ese punto y mostrarlo, exagerando y distorsionando en la mayoría de las veces los temas elegidos. Intentan realizar una pequeña transformación de la realidad porque sostenía que ésta, es una construcción que constituye un lenguaje, por lo tanto, había que construir un nuevo lenguaje que diera cuenta de la otra realidad que estaba oculta.
Los temas destacados, fueron la crítica generacional a la burguesía, al materialismo, a la aglomeración de las masas en las metrópolis, a la mecanización, y sobre todo a la guerra.
En las obras expresionistas se plasmaba la angustia existencial, con desesperadas visiones del fin del mundo, y su miedo a la época en la que estaban viviendo. Criticaban las consecuencias para la humanidad que trajo la modernización, así como el aislamiento individual por la masificación de las ciudades.

Características
Intensidad de la expresión de los sentimientos, las sensaciones y las emociones del autor
Representación de la realidad objetiva
Distorsión de la realidad
Reflejo del existencialismo

El Expresionismo en la Literatura

En el campo de la literatura, particularmente en la novela y el teatro, respondieron a las mismas características que las artes plásticas. Los personajes y las escenas se distorsionaba intencionalmente para producir un fuerte impacto emocional. Destaca Franz Kafka escritor judío checo, cuya desasosegada y simbólica narrativa, escrita en alemán, anticipó la opresión y la angustia del siglo XX. Está considerado como una de las figuras más significativas de la literatura moderna.

Franz Kafka
El estilo lúcido e irónico de Kafka, en el que se mezclan con naturalidad fantasía y realidad, da a su obra un aire claustrofóbico y fantasmal, como sucede por ejemplo en su relato La metamorfosis (1915). Gregorio Samsa, el protagonista, un voluntarioso agente de seguros, descubre al despertar una mañana que se ha convertido en un enorme insecto; su familia lo rechaza y deja que muera solo.


Referencias:                                                                                                                         Yeissy Ibarra
http://literaturach12.blogspot.com/p/vanguardia-2.html
http://es.slideshare.net/frizzy69/expresionismo-presentation-921406

Representantes de la Generación del 98



José Martínez Ruiz, Azorín (1873-1967), comenzó en Madrid su actividad como escritor con colaboraciones en diferentes periódicos. Desempeñó diversos cargos políticos con una trayectoria que cambió desde el anarquismo juvenil hasta el conservadurismo posterior. Fue nombrado académico de la lengua. Durante la Guerra Civil vivió en Francia y después, hasta su muerte, en Madrid.

Su producción es muy abundante. Cultivó casi todos los géneros: novela (La voluntad, Las confesiones de un pequeño filósofo, Doña Inés), teatro (Old Spain, la trilogía Lo invisible) y, sobre todo, excelentes ensayos (La ruta de don Quijote, Castilla, Los pueblos) y libros de crítica literaria.

En su obra predomina la descripción del paisaje y el análisis minucioso de la realidad, en la que el tiempo parece detenerse: sus novelas apenas tienen desarrollo argumental. Destaca su lenguaje impresionista: expresa las sensaciones mediante un léxico rico y preciso, y a través de una sintaxis de frases cortas.

Pío Baroja (1872-1956), estudió Medicina. Viajó por varios países europeos y fue nombrado académico de la lengua. Durante la Guerra Civil vivió en Francia, y a partir de 1940 se instaló en Madrid, ciudad en la que falleció.
Baroja es el gran novelista de esta generación. Su producción se compone de más de sesenta novelas, la mayoría agrupada en trilogías.


Sus novelas están ambientadas preferentemente en el País Vasco o en Madrid. Sus protagonistas son con frecuencia seres abúlicos e inadaptados, abocados al fracaso (por ejemplo, Andrés Hurtado, el protagonista de El árbol de la ciencia); otros, en cambio, se distinguen por su carácter dinámico y aventurero (Martín Zalacaín, de Zalacaín el aventurero). Estos personajes reflejan su visión negativa del mundo, su desconfianza en el ser humano y en la sociedad. No obstante, esta actitud pesimista, en la que no faltan la ironía y la sátira, se combina con un sentimiento de ternura o de admiración.

Escribió también Memorias de un hombre de acción, veintidós volúmenes que constituyen una historia novelada de nuestro siglo XX a través de la vida de su protagonista, Eugenio de Aviraneta. Asimismo, publicó algunos ensayos (Juventud, egolatría; El nuevo tablado de Arlequín; Divagaciones apasionadas) y un libro de poesía (Canciones del suburbio).

Las novelas de Baroja son realistas. Sus narraciones y sus diálogos son ágiles, y en la descripción es un auténtico maestro: a una adjetivación rica y precisa se unen imágenes o comparaciones de estilo impresionista.

Ramiro de Maeztu Whitney, (1874 - 1936) Periodista e ideólogo más destacado del pensamiento monárquico, tradicionalista y católico del siglo XX, fue, en palabras suyas, "un niño altanero y feliz".

Recibió formación del intelectual vasco adoleció de un autodidactismo del que se quejó más de una vez públicamente, acaso para captar la comprensión a sus lectores.

Residió en París, donde comenzó estudios de Comercio nunca concluidos; pasó unos años en Cuba, entre 1891 y 1894, desempeñando diversos oficios, además del de soldado, de lo más variopintos. Uno de ellos fue el de lector en voz alta en una fábrica de tabacos de la Habana. En el artículo "Juan José en Londres", publicado en La Correspondencia de España, Madrid, 14-VIII-1908, magníficamente construido, dejó constancia de tal experiencia. Su firma era habitual en el periódico de Ortega Munilla El Imparcial; escribió para Diario Universal,Vida Nueva, El Socialista, Germinal, El País, entre otros, convirtiéndose, en afirmación feliz de Andrés de Blas (1993), en un verdadero "jornalero de la pluma".

Estuvo en Marburgo el año de 1910 estudiando a Kant con los profesores neokantianos Hermann Cohen, Paul Natorp y Nicolai Hartmann, y durante su estancia coincidió, algún tiempo, con Ortega y Gasset.

Londres (1907), lo acogió durante quince años, desde el 1905 al 1919, en calidad de corresponsal de diversas publicaciones: la Correspondencia de España, Nuevo Mundo y Heraldo de Madrid. Allí frecuentó a grupos fabianos y del llamado socialismo gremial ( guild socialism), y mostró especial afinidad por los últimos.

Entre medias, durante la Primera Guerra Mundial, trabajó de corresponsal en Italia y, según confesión propia, lo que vio a lo largo de esta contienda indujo en él el giro hacia el tradicionalismo al paso que abandonaba el pensamiento anarquizante y nietzscheano de sus años mozos -aunque no su ardor- y las simpatías por el socialismo reformista de cuño fabiano. De todo ello dio cuenta en varios escritos de rectificación y palinodia, por ejemplo, "Razones de una conversión", aparecido en Acción Española el 1 de octubre de 1934.

Al regreso de Inglaterra, reside unos meses en Barcelona afianzando allí sus lazos con Eugenio D'Ors, quien pasó, asimismo, por una crisis de índole religiosa y una búsqueda existencial de la autoridad.

En Argentina conoce y trata al sacerdote vasco Zacarías de Vizcarra, padre de la voz Hispanidad, en torno a la cual edifica Maeztu uno de los puntales de su pensamiento.

Embajador de España en Buenos Aires. Foto Virgilio Muro.Durante el gobierno de Miguel Primo de Rivera desempeñó el cargo de embajador de España en Buenos Aires desde diciembre de 1927 hasta que presentó la dimisión, el día 28 de marzo del 1930, a raíz de la muerte del general.

Unos meses antes de partir rumbo a la Argentina, escribe una carta al director del diario liberal El Sol comunicándole que da por concluida su colaboración; a los dos días, comienza a escribir en La Nación, periódico próximo al general Primo de Rivera.

Fue, por añadidura, diputado por Guipúzcoa en las filas de Unión Regionalista Guipuzcoana.

Maeztu fue miembro de las Reales Academias de Ciencias Morales y de La Lengua Española, en cuya recepción leyó un discurso que versaba sobre "La brevedad de la vida en nuestra poesía lírica".

El 28 de octubre de 1936, de madrugada, fue asesinado, con otros treinta detenidos, junto a la tapia del cementerio de Aravaca, tras una extracción masiva de presos - llamadas en el argot "sacas"-, de la cárcel de Ventas, donde estaba recluido desde finales de julio, cuando unos milicianos republicanos lo detuvieron hallándose de visita en casa de su amigo Vázquez Dodero. Estaba escribiendo una obra titulada "En defensa del espíritu" de la que ya se habían publicado algunas entregas en la revista Acción Española, publicación que dirigió desde el número 28, de marzo de 1934, hasta junio de 1936.

En vano intercedieron por su liberación las embajadas inglesa y argentina.

Las últimas palabras de Ramiro ante quienes se disponían a matarlo fueron, si la leyenda es cierta:

"Vosotros no sabéis por qué me matáis, pero yo sí sé por qué muero: para que vuestros hijos sean mejores que vosotros".

Yeissy Ibarra 

Referencias:
https://docs.google.com/presentation/d/1y3aoSlvfZ1zJ7EQJLn6mFKbAznwAyr3528md-xsZFDA/edit#slide=id.i0








jueves, 8 de diciembre de 2016

Generación del 98


LA GENERACIÓN DEL 98

    
      La denominación Generación del 98 alude a un grupo de escritores que, en su juventud, expresaron su profundo desagrado ante la sociedad de la Restauración y proclamaron la necesidad de una regeneración social, cultural y estética.
     El poeta español José Martínez Ruiz “Azorín” fue quien propuso esta denominación en unos artículos de 1913 para designar a un grupo de escritores (poetas, novelitas, ensayistas y dramaturgos) que empezaron a publicar sus obras en los últimos años del siglo XIX. Todos eran amigos entre sí, se caracterizaban por su espíritu de protesta y su profundo amor al arte.

    Ahora bien, los factores socio políticos como el fracaso del sistema de la restauración monárquica, (era un sistema político corrupto en el que los 2 partidos más grandes se repartían el poder por turnos de 5 años). Bajo un gobierno de este sistema aconteció el desastre de 1898 (la guerra colonial que enfrentó a España contra las colonias y Estados Unidos, que las apoyó), es decir, la pérdida de las últimas colonias: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Lo que produjo una reacción de protesta en contra del sistema pues se asoció  el fracaso colonial con atraso sociocultural y político de España.

     Los autores del 98 deseaban regenerar a España, aunque al final de sus vidas admiten la imposibilidad del proyecto y defienden los valores de la tradición hispánica triunfadora (tiempos del Imperio y la Reconquista) frente a la mediocridad del presente.
      

    Todos estos autores intentaron, en uno u otro momento de sus vidas, transformar la vida española. Advirtieron de la necesidad de una regeneración social y cultural en España que permitiera al país superar su decadencia. Lo cierto es que estos autores no fueron capaces de proponer soluciones, pero cumplieron con su objetivo de hacer comprender al lector  la necesidad de un cambio.
  
                                                                                                                          Emily Boxil

      Generación del 98: www.unaspinceladassobreantoniomachado.wordpress.com
MODERNISMO: CONCEPTOS Y RASGOS.

CARMEN ATENCIO

            En la última década del siglo xix, señalaron el advenimiento de una revolución literaria que abarcó a todos los pueblos del habla española en el Nuevo Mundo y que posteriormente se extendió hasta España. El nombre que se le aplicó a ese movimiento fue modernismo que, a pesar de su discutible propiedad ha subsistido en la historia literaria.
            En la segunda mitad de la Europa Occidental del siglo xix surgieron muchas tendencias renovadoras, tanto en la literatura como en arte y estos movimientos que se promovieron en distintos países reciben el nombre de: simbolismo, prerrafaelismo, impresionismo, que en ningún momento se había pretendido agruparlos bajo el nombre de modernismo.
            La palabra modernismo fue empleada para señalar el movimiento de renovación literaria en la América española. Más tarde la misma palabra se aplicó y tuvo vigencia en distintos idiomas Europeos, hasta se manifestó dentro del catolicismo.
            El movimiento modernista obedeció a diversas tendencias del período posromántico, similares a los que se había manifestado en otras literaturas.
            El modernismo fue ante todo un movimiento de reacción contra los excesos del romanticismo y contra las limitaciones y el criterio estrecho del retoricismo seudoclásico.   
            El modernismo tuve como punto de partida un auge negativo, en primer lugar, debía rechazar las normas y las formas que no se avinieran con las tendencias renovadoras y en cambio, el viejo retoricismo que prevalecía en la literatura española de aquel momento. En segundo lugar, modernista debía ser todo lo que volvía la espalda a los viejos cánones y a la vulgaridad de la expresión.
            Entonces, el modernismo es el eco de todas las tendencias literarias que predominaron en Francia a lo largo del siglo xix, el parnasismo, el simbolismo, el realismo, el naturalismo, el impresionismo y para completar el cuadro el romanticismo cuyos excesos combatía.
            La reacción modernista no iba, pues, contra el romanticismo en su esencia misma, sino en contra de sus excesos y sobre todo contra la vulgaridad de la forma y la repetición de lugares comunes e imágenes manidas, ya cuñadas en forma de clisés.
            El modernismo rompió los cánones del retoricismo seudoclásico que mantenía arremetido al verso dentro de un reducido número de metros y combinaciones. Se aumentó el número de versos, tanto simples como compuestos, surgieron metros de diez, once, doce, quince, o más sílabas y nuevas combinaciones métricas entre ellas la que empleó Rubén Darío.
            Dentro del modernismo puede apreciarse dos etapas, en primer lugar, el culto preciosista de la forma favorece el desarrollo de una voluntad de estilo que culmina en refinamiento artificioso y en amaneramiento. Se imponen símbolos elegantes como: el cisne, el pavo real, el lis, se hacen malabarismos con los colores y las gemas y todo lo que hiera los sentidos. En segundo lugar, se realiza un proceso inverso dentro del cual, a la vez que el lirismo personal alcanza manifestaciones intensas ante el eterno de la vida y de la muerte, el ansia de lograr una expresión artística cuyo sentido fuera americano.

            Ureña, Max Henríquez. 1ra edición. (1954). Breve Historia del Modernismo. Editorial, Fondo de Cultura Económica, México.
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miércoles, 7 de diciembre de 2016

CRISIS ESPAÑOLA DEL 98



Yoraily Arevalo

     La Restauración es una etapa de estabilidad de la Historia de España que se extiende desde el año 1874, en el se restablece la monarquía borbónica tras la Primera República. 
      A finales sel siglo XIX, el sistema de la Restauración se vio sacudido por una fuerte crisis, provocada por la guerra colonial y la perdida de los últimos restos del imperio ultramarino. Paralelamente, España se vio envuelta en una crisis interna, fruto de lo que los coetáneos denominaron el "Desastre" que, acabo reorientando las lineas de la política española.
     La Guerra hispano-estadounidense (Spanish–American War en inglés), denominada comúnmente en España como Guerra de Cuba o Desastre del 98, en Cuba como Guerra hispano-cubano-norteamericana, y en Puerto Rico como Guerra hispanoamericana, fue un conflicto bélico que enfrentó a España y a los Estados Unidos en 1898, resultado de la intervención estadounidense en la guerra de Independencia cubana.


 Las causas de la crisis del 98

     A finales del siglo XIX, España vivió una profunda crisis que tuvo como detonante las guerras de independencia colonial en Cuba (1895-1898) y Filipinas (1896-1898).
El origen del conflicto estuvo en la inadecuada política colonial española y en los intereses expansionistas de Estados Unidos. Cuba era una colonia española. España se sentía ligada a Cuba por vínculos sentimentales muy fuertes: eran los últimos restos de un gran imperio y muchos cubanos descendían de españoles. Pero no eran menos fuertes los intereses económicos. En tres productos se basaba la economía cubana: azúcar, café y tabaco. Era la principal exportadora mundial de azúcar y también productora de café y tabaco. España monopolizaba el mercado colonial en su beneficio.

     A finales del siglo XIX estallaron en Cuba varias insurrecciones para lograr la independencia de España. Entre los líderes cubanos independentistas destacó José Martí, político y escritor cubano, hijo de españoles. Estas revueltas culminaron en 1895 con el estallido de la guerra de la independencia cubana. ---Entre las fuerzas políticas españolas existían tres posiciones claramente diferenciadas: la unionista –defendida por los dos partidos del régimen, que consideraba que era tierra española-, la autonomista –inclinada a conceder cierta autonomía, postulada por un sector del partido liberal y por los nacionalistas catalanes, vascos etc., y la independentista, aceptada por los republicanos. Pero entró en juego otro factor: Estados Unidos.

     Fundamentalmente fueron motivos económicos –comerciales e industriales- los que motivaron a Estados Unidos a intervenir en este conflicto: las minas y en las plantaciones de azúcar cubanas. Entonces Cuba era la primera productora de azúcar del mundo y el 90% de su producción se exportaba a Estados Unidos. Contaba además el interés geoestratégico norteamericano en afianzar el control militar sobre el mar Caribe y Centroamérica. El pretexto de Estados Unidos para declarar la guerra a España fue la voladura del acorazado estadounidense Maine fondeado en el puerto de La Habana. El Maine sufrió una explosión y se hundió en las aguas del puerto. ¿Quién había sido el responsable? ¿Se trataba de un accidente o de un sabotaje? Sin pruebas contrastadas, una comisión estadounidense atribuyó la responsabilidad del hecho al gobierno español. Así encontraron una justificación para la guerra. Tras varias semanas de investigaciones y de tensión creciente entre los dos países el 25 de abril de 1898 el Congreso de Estados Unidos declaró formalmente la guerra a España. Aun así, antes de esa fecha, antes de llegar al conflicto, Estados Unidos hizo una oferta de compra de la isla por 300 millones de dólares. Estados Unidos ofreció su apoyo a los sectores independentistas, proporcionando material y armamento a los rebeldes cubanos. La inferioridad naval española frente a la estadounidense era evidente.

     El enfrentamiento bélico provocó la pérdida de las dos flotas hispanas, la del Pacífico y la del Atlántico. Paralelamente a esta guerra, Filipinas también intentó lograr la independencia de España. El levantamiento fue encabezado por José Rizal, escritor de novelas y fundador de la Liga Filipina. Esta insurrección fue duramente reprimida y se produjo el fusilamiento de su líder, pero finalmente consiguieron la independencia de España. Los norteamericanos desembarcaron sucesivamente en Filipinas, Cuba y Puerto Rico. Puerto Rico y Filipinas sirvieron de excelente base militar para Estados Unidos.

Dibujo Satírico publicado en 1896 en el diario catalán La Campana de Gracia, criticando la actitud de EE.UU. hacia cuba

Consecuencias de la crisis del 98 en España
     
     Finalmente, consumada la derrota militar española, el conflicto concluyó en diciembre de 1898 con el Tratado de París por el que Puerto Rico, Filipinas y la isla de Guam (en el archipiélago de las Marianas) fueron cedidas a Estados Unidos. Cuba alcanzó la independencia, aunque de hecho quedó bajo “protección” estadounidense hasta mediados del siglo XX. Según este tratado, España cedió a Estados Unidos la isla de Puerto Rico (actualmente, estado asociado de Estados Unidos), Filipinas (que sólo consiguió su independencia en la tardía fecha de 1946) y la isla de Guam en el Pacífico (todavía hoy pertenece a Estados Unidos). Más que un tratado de paz, el documento firmado en París fue una capitulación impuesta por el vencedor al vencido. La delegación española confiaba en salvar la independencia de sus antiguas posesiones. Pero la delegación americana exigió la anexión de todos los territorios perdidos por España. Así, se plasmó la ley del más fuerte y supuso el principio de la expansión oceánica de Estados Unidos. Y es que el gobierno español se lanzó a una guerra para la que no estaba preparado.

     La pérdida del imperio español se completó con la venta a Alemania del resto de las Marianas, del archipiélago de las Carolinas y de las Palaos por 20 millones de pesetas, hecho que confirmó el proceso de redistribución colonial que estaba llevando a cabo a favor de las grandes potencias. La pérdida de los últimos restos del imperio generó graves repercusiones que trascendieron el ámbito militar y económico y se prolongaron hasta el siglo XX.

     La guerra había sido breve pero las repercusiones en España fueron intensas y duraderas. En primer lugar, surgió en gran parte del pueblo español un sentimiento de derrota, de trauma nacional, de desmoralización e impotencia. La incertidumbre alcanzó incluso a la prensa de la época que llegó a temer un ataque y ocupación de las islas Canarias. En España, las pérdidas económicas alteraron las finanzas, la Hacienda pública y los precios, cuyo encarecimiento afectó a los sectores más humildes de la sociedad. Éstos soportaron también las pérdidas humanas del conflicto, ya que las clases acomodadas se libraron del servicio militar mediante un pago en metálico. Esta guerra supuso el fin de prósperos negocios españoles en la isla. Si bien no generó una crisis política inmediata, el desastre colonial colaboró a la desintegración del régimen de la Restauración, según algunos historiadores. Inmediatamente se desató la polémica de la responsabilidad de la derrota. Parecía inevitable revisar un estilo de gobierno (alternancia de partidos, oligarquía caciquil…).
  
     El Desastre del 98 contribuyó a potenciar los movimientos regionalistas y nacionalistas. Por último, la pérdida del imperio provocó una crisis cultural de gran trascendencia, de la que ha dejado testimonio la Generación del 98 y el surgimiento de una conciencia crítica que desde una perspectiva intelectual, exigía una profunda regeneración política, económica e ideológica de la vida española. Se cuestionaban no sólo los cimientos de la Restauración, sino, incluso, la propia identidad de España. Muchos escritores e intelectuales se sintieron unidos en el intento de sacudir la conciencia de un país dormido, en expresión de Unamuno. Fueron Unamuno, Azorín, Baroja, Antonio Machado, Valle Inclán y Maeztu como figuras más relevantes. El aragonés Joaquín Costa fue la figura cumbre del Regeneracionismo político, quien denunció la lacra del caciquismo con violencia extrema. Su lema era “escuela y despensa”, válido para cualquier gobierno, condensó las dos preocupaciones claves de todos los regeneracionistas. España quedó como un pequeño país sin relevancia internacional de cuyo vasto y fabuloso imperio sólo quedaban algunos enclaves en África.
En conclusión, el año 1898 fue una fecha crítica en nuestra historia por la pérdida de las colonias, por la derrota militar, pero aún más por la honda repercusión colectiva y el examen de conciencia que el Desastre despertó en la sociedad española.

Buque Español Cristobal Colon. Destruido en la batalla de Santiago el 3 de Julio de 1898