jueves, 11 de diciembre de 2014


Realismo.

     El Realismo es un movimiento literario y pictórico que surgió a mediados del siglo XIX, marcando una ruptura con el Romanticismo.

El término "réalisme" comenzó a usarse a partir de la exposición de cuadros de Gustave Courbet, en 1850 en París. Courbet es considerado el padre de dicho movimiento que se caracteriza por la representación exacta de la realidad.

Pocos años después, el realismo se manifestó en el campo literario: en 1856 apareció la revista Réalisme, y el año siguiente se editó un volumen de ensayos de Champfleury titulado Le Réalisme, así como Madame Bovary, de Gustave Flaubert, considerada la obra más emblemática de este movimiento.

·         En España

     Son los escritores de la Generación de 1868 quienes aplican las doctrinas del Realismo a la literatura, principalmente al género novelístico: José María de Pereda, Benito Pérez Galdós, Juan Valera, Emilia Pardo Bazán, Leopoldo Alas "Clarín", Armando Palacio Valdés, entre otros.

     Además de la marcada influencia de Honoré de Balzac y Émile Zola en las obras de la Generación del 68, los escritores españoles realistas también incorporaron las técnicas narrativas ya practicadas por los costumbristas quienes habían imitado el estilo descriptivo de Cervantes y el género picaresco. A principios de ésta corriente, los realistas se centraban en el cultivo de la novela de tesis, género que tiene como fin defender determinadas posturas ideológicas, pero a partir de 1880 los escritores gravitaron más hacia una estética derivada del Naturalismo francés de Zola.

·         Características del Realismo:

Verosimilitud. Es importante que los personajes, el argumento y el lenguaje sean creíbles, como un espejo de la realidad. Los realistas hacen hincapié en la mimesis, la imitación de la vida que el escritor logra a través de la observación minuciosa de la sociedad, la gente, su habla y sus costumbres.

Descripción detallada. No se deja nada a la imaginación. Los escritores describen las fisonomías de los personajes, sus personalidades, sus debilidades, sus fortalezas, su vestidura, sus viviendas, su lenguaje, sus almas, etc.

Preferencia por un narrador omnisciente. Para describir a los personajes y sucesos con tanto detalle, el narrador no puede ser otro que omnisciente (que está enterado de todo, hasta de los pensamientos de los personajes).

Compromiso social. Algunos escritores incorporan al argumento ciertas posturas, sean políticas o religiosas. Por ende, prefirieron las novelas de tesis. Sin embargo, por tanto enfatizar estas posturas, en algunas de estas obras los personajes aparecen como estereotipos maniqueístas.

Estilo directo y natural. Los escritores realistas dejan atrás la grandilocuencia de los románticos. Buscan la naturalidad de la expresión y hasta emplean coloquialismos en el diálogo de los personajes.





·         Algunas obras del Realismo:

La Fontana de Oro (1870), Galdós
El audaz (1871), Galdós
Pepita Jiménez (1874), Valera
Doña Perfecta (1876), Galdós
De tal palo, tal astilla (1880), Pereda
La Regenta (1884-85), Clarín
Fortunata y Jacinta (1886-87), Galdós
Su único hijo (1890), Clarín

·         Ejemplo textual del Realismo:

Se puede apreciar la descripción detallada en este fragmento de Su único hijo, de Leopoldo Alas "Clarín":

     Bonifacio era un hombre pacífico, suave, moroso, muy sentimental, muy tierno de corazón, maniático de la música y de las historias maravillosas, buen parroquiano del gabinete de lectura de alquiler que había en el pueblo. Era guapo a los románticos, de estatura regular, rostro ovalado pálido, de hermosa cabellera castaña, fina y con bucles, pie pequeño, buena pierna, esbelto, delgado, y vestía bien, sin afectación, su ropa humilde, no del todo mal cortada. No servía para ninguna clase de trabajo serio y constante; tenía preciosa letra, muy delicada en los perfiles, pero tardaba mucho en llenar una hoja de papel, y su ortografía era extremadamente caprichosa y fantástica; es decir, no era ortografía. Escribía con mayúsculas las palabras a que él daba mucha importancia, como eran: amor, caridad, dulzura perdón, época, otoño, erudito, suave, música, novia, apetito y otras varias.

Naturalismo.

     Es un movimiento artístico y estético con particular importancia en la literatura, se encarga de reproducir la realidad con una objetividad perfecta en todos sus aspectos, tanto en los más sublimes como los más vulgares, y cuyo máximo representante e impulsor fue Emile Zola. El Naturalismo tenía como objetivo explicar los comportamientos del ser humano.


·         El novelista del Naturalismo

Pretende interpretar la vida mediante la descripción del entorno social y descubrir las leyes que rigen la conducta humana. El Naturalismo surge en París; Zola fue el iniciador del movimiento Naturalista, al decidir romper con el romanticismo, crea este movimiento literario; siendo considerado el maestro de este movimiento junto con Gustave Flaubert. En sus obras más importantes describirían de manera cruda y realista el contexto social de París, el lugar de inicio del movimiento.

·         Definición

     El naturalismo es un sistema filosófico que destaca a la naturaleza como el primer principio de la realidad. La corriente naturalista sostiene que la naturaleza está formada por la totalidad de las realidades físicas existentes y, por lo tanto, es el principio único y absoluto de lo real. Para el naturalismo filosófico, todo lo real es natural y viceversa. No existe otra realidad por afuera de la naturaleza. El naturalismo también niega la dualidad naturaleza-espíritu, ya que considera a éste como una forma especial de la primera y reductible a ella.

     Más allá de la filosofía, el naturalismo es un movimiento artístico y estético que se encarga de reproducir las producciones de la naturaleza. Tuvo particular importancia en la literatura del siglo XIX, a partir del seguimiento de los métodos de la ciencia experimental. El periodista y escritor francés Émile Zola (1840-1902) está considerado como el máximo exponente y teórico del naturalismo.

     Según Diccionario de la lengua española naturalismo es: m. Doctrina filosófica que considera a la naturaleza y a todos sus elementos la única realidad existente. Movimiento literario que surge en Francia en la segunda mitad del siglo XIX y que, partiendo del realismo, trataba de reproducir la realidad objetivamente, especialmente los aspectos más desagradables. Tendencia artística que representa la realidad alejándose del idealismo y del simbolismo. Definición de Naturalismo en los diccionarios y glosarios en Humanidades

·         Origen

     El naturalismo es una teoría según la cual la literatura debe basarse en una representación objetiva y familiar del ser humano. Surge como una derivación del Realismo. El Naturalismo, en cierto modo, no es sólo una tendencia literaria, sino que es una forma de comprender al ser humano y entender sus costumbres.

     Los escritores naturalistas suelen describir los ambientes más bajos y sórdidos con el fin de poner al descubierto los defectos de la sociedad, representando a sus personajes en situaciones extremas de pobreza y marginación. Para ver cómo reacciona el ser humano utilizan la descripción de estos ambientes en determinados medios, normalmente hostiles. Surgió por primera vez en las obras de los escritores franceses Emile Zola, Edmond Huot de Goncourt y su hermano Jules Huot de Goncourt.

     Zola, con su ensayo, La novela experimental (1880), expuso su teoría del Naturalismo literario. Fue entre 1880-1882 cuando la cultura española entró en contacto con el Naturalismo. Probablemente, debido a que España al ser un país estrictamente católico no recibía bien los movimientos anticlericales, por lo que no tuvo el mismo recibimiento que en Francia. A pesar de esto influyó bastante en la literatura. Algunos críticos, opinan que en realidad el Naturalismo en España, más que una corriente literaria, se plasmó en obras y periodos concretos de escritores, como; Benito Pérez Galdós, con La desheredada (1881), (se podría decir que esta fue la primera novela de carácter naturalista), Leopoldo Alas ”Clarín”, en La Regenta (1884) y Armando Palacio Valdés, El señorito Octavio (1881).

     Emilia Pardo Bazán fue, seguramente, la única escritora que defendió abiertamente el naturalismo en su ensayo La cuestión palpitante (1883). Sus novelas Los pazos de Ulloa (1886) y El cisne de Vilamorta (1885), entre otras, se consideran naturalistas.

Características

     El Naturalismo dice que la existencia del ser humano está determinada por fuerzas naturales, que la humanidad no puede controlar. Está basado en la filosofía del determinismo. Esta filosofía dice que el hombre está controlado por sus instintos, sus pasiones y por su entorno social y económico. El objetivo del Naturalismo es reproducir la realidad con total imparcialidad. Se diferencia del Realismo en que incorpora una actitud amoral en la representación objetiva de la vida. Los escritores naturalistas consideran que el instinto, la emoción o las condiciones sociales u económicas rigen la conducta humana, rechazando la libre elección y adoptando el determinismo biológico de Darwin y el económico de Marx.

     En el Naturalismo se destaca la dependencia del ser humano a las condiciones ambientales y denuncia los límites concretos de su personalidad ética. Se niegan los principios estéticos tradicionales para proponer una revolucionaria comparación entre lo “bello” y lo “feo”. Se reivindica lo que la gran literatura aristocrática y burguesa había rechazado durante siglos. Esta novela es considerada la representante de las clases bajas, la pequeña burguesía y el proletariado. En la novela naturalista aparecen los personajes más variados, desde alcohólicos, psicópatas, seres que obedecen a sus impulsos más primarios, sin percatarse de ello, aunque estas reacciones serán diferentes según pertenezcan a la burguesía, aristocracia, a las clases bajas etc.

     Las técnicas narrativas utilizadas en las novelas naturalistas son muy parecidas a las que se pusieron en práctica en el Realismo, aunque es mucho más descriptivo y minucioso, un ejemplo de esta minuciosidad es Zola, que esperaba a la salida de una fábrica, para tomar notas, que luego, utilizaría para describir la salida de los obreros en una de sus novelas. El lenguaje utilizado se inclina especialmente hacia las jergas y el habla regional o popular.

Autores y obras representativas

     El Naturalismo surge a partir del francés Emile Zola. Zola dice que el escritor naturalista no sólo debe observar la realidad, sino experimentar y que se trata de una novela impersonal. Para desarrollar estas ideas Zola escribe un ciclo de 20 novelas, entre 1871 y 1893, bajo el título de Les Rougon-Macquart (1871-1893) Historia natural y social de una familia, bajo el Segundo Imperio; aquí Zola intenta plasmar todos los aspectos de la vida y del comportamiento humano.

     En este ciclo se representan con detalle e incluso con crudeza, diversos ambientes sociales del París popular (La taberna, El vientre de París), de la vida provinciana (La conquista de Plassans), de la mina (Germinal), del campesinado (El desastre), etc.

     Las ideas de Zola son difundidas en España por Pardo Bazán en La cuestión palpitante, que hace defensa del escritor francés, aunque se muestra en contra de alguna de sus afirmaciones: no cree en el determinismo y piensa que la pasión o el sentimiento no se rigen por las mismas leyes. Según el escritor W. Pattison se puede hacer una clasificación entre los autores naturalistas, se les puede clasificar generacionalmente:

- Los mayores: Alarcón, Pereda, Valera y Galdós - Los jóvenes: Pardo Bazán, Clarín, Palacio Valdés y Blasco Ibáñez.

Aunque afirma que ideológicamente hablando Galdós y Palacio Valdés deben intercambiarse en esta clasificación. Las características generacionales utilizadas por Pattison para esta clasificación son:

     Tienen la misma conciencia de clase; similares formas de pensar, ver, entender, razonar... Desde distintos puntos de vista, todos creen en el progreso y en la educación. Podíamos distinguir entre librepensadores y católicos. Son fundamentalmente optimistas en sus inicios y, progresivamente, más pesimistas. Hablan de la sociedad española y de sus problemas internos. Formalmente, el Narrador interfiere en la acción, comenta, moraliza, sugiere al lector lo que debe pensar de los hechos y los personajes.

     En conclusión, se puede decir que en España el Realismo fue un movimiento literario muy importante y que algunos de los escritores realistas fueron influenciados por el Naturalismo, pero este último no tuvo la influencia en España que tuvo en Francia.

     Los límites entre Naturalismo y Realismo son difíciles de definir, especialmente en cuanto a autores se refiere, esto se comprueba porque dependiendo de la fuente de información que se consulte, a veces los autores son incluidos en un movimiento y otras veces en otro, esto es debido, en mayor parte, a que los escritores de esta época participaron en ambos movimientos, o escribieron obras utilizando y extrayendo recursos de las dos tendencias.


 por Yorlay Granado

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Realismo y Naturalismo - Por Eddy Réquiz.

REALISMO Y NATURALISMO 

Definición de Realismo y Naturalismo.  

En el nuevo rumbo que inicia la literatura y el arte occidental a partir de 1850, se han distinguido dos tendencias que, aunque poseen un mismo origen y comparten una misma intención, también se separan en algunos aspectos. Estas dos tendencias son el Realismo y el Naturalismo.  

Filosóficamente, el realismo es la afirmación de la realidad, una realidad que existe por sí misma y que, por tanto, no consiste en la simple proyección del pensamiento del hombre o del artista. Pero desde el punto de vista literario, se ha usado el término de realismo como un concepto que puede ser aplicado a obras anteriores al s. XIX, si por realismo entendemos el "dar una importancia a la realidad objetiva". Es evidente que obras como el Poema de Mío Cid, el Lazarillo de Tormes o El Quijote, por citar algunas, pueden ser consideradas "realistas", ya que en ellas prima el reflejo de una realidad objetiva concreta, aunque puedan servirse de argumentos de ficción. En ellas, pues, se identifica realismo con verosimilitud. Según este punto de vista, el realismo sería una técnica literaria, y también pictórica, escultórica e, incluso, musical, que se opondría al idealismo o a lo maravilloso. 
Pero el realismo, en la historia literaria, no sólo es una técnica (fundamentalmente de "relatar"), sino que también es un movimiento literario que llena toda la segunda mitad del s. XIX y que tuvo su origen en Francia con tres novelistas como Stendhal, Flaubert o Balzac. Un movimiento que, frente a las ensoñaciones románticas, pretende poner los pies en la realidad objetiva, como fruto de una nueva sociedad (la burguesa), de una nueva filosofía (el positivismo) y de la preeminencia de lo científico (Revolución Industrial).  

A la segunda tendencia artística de la segunda mitad del siglo se le ha llamado Naturalismo. En filosofía, con este término se designan todos aquellos métodos que tienen como característica común "el considerar la Naturaleza como el único y absoluto principio de lo real".  
No obstante, desde el punto de vista literario, el naturalismo es un concepto estético que hace de las producciones de la Naturaleza su único objeto de representación. Sin embargo, en literatura, es costumbre entender el término como una representación extremada, desagradable incluso, de Realismo y Naturalismo - realidad. Entendido en este sentido, como sucedió con el término de realismo, el naturalismo es un concepto que puede ser aplicado a todas las épocas de la historia literaria (por ejemplo, a la picaresca barroca) en las que aparezcan obras que presenten los aspectos más desagradables y descarnados de esa realidad.  
Aparte de esta consideración del término de naturalismo como técnica aplicable a múltiples obras de la historia, también se denomina Naturalismo a un período concreto de la historia literaria (el último tercio del s. XIX, aproximadamente) que se basa en la exageración de los procedimientos del Realismo y en su dependencia del positivismo y del cientifismo que comienza a difundirse por Europa a partir de 1850.  
Por otra parte, existen importantes autores y obras del Realismo y el Naturalismo, que se mencionan a continuación… 

En esa época (s. XIX), la novela era el género literario preferido. Novelistas importantísimos reflejan los profundos cambios sociales en sus obras. No diferenciaremos autores del Realismo y del Naturalismo ya que todos participaron en ambas corrientes por simple evolución: 
Juan Valera: nació en Cabra (Córdoba) en 1824, hijo de una familia noble. Estudió Derecho e ingresó en el cuerpo diplomático, desempeñando diferentes misiones en varios países europeos y americanos. Fue miembro de la Real Academia Española. Comenzó a escribir cuando ya tenía cincuenta años. Murió en Madrid en 1905. 
Fue un hombre culto y refinado, de espíritu equilibrado y libre. Su inteligencia y fino sentido estético se manifiestan en su labor como crítico y en su estilo correcto, fluido y elegante; aunque, a veces, adolece de vigor y calor humano. 
Su primera obra fue Pepita Jiménez en la que un joven seminarista conoce a una mujer con la que su padre, que es viudo, piensa casarse. El joven va enamorándose poco a poco de ella y, tras largas luchas interiores entre su vocación religiosa y su amor, triunfa el último. 
También escribió El Comendador Mendoza, Doña Luz, y una de sus mejores novelas, Juanita la Larga, cuando tenía setenta años. 
Benito Pérez Galdós: nació en Las Palmas de Gran Canaria en 1843. Se fue muy joven a Madrid donde estudió Derecho. En la capital pasó la mayor parte de su vida dedicándose fundamentalmente a escribir. Murió en Madrid en 1920. Galdós fue un hombre sin prejuicios, abierto a toda idea de progreso y, al mismo tiempo, amaba intensamente a su patria. Vivió de forma tan comprometida con su época que escribió sus obras con la intención de encontrar la raíz de los problemas y explicarlo todo a los demás. Galdós fue un extraordinario narrador, aunque también escribió numerosas obras teatrales. 
La producción literaria de Galdóa es enorme. Sólo su narrativa consta de más de setenta volúmenes, clasificados por él mismo en: Episodios Nacionales, Novelas de la primera época y Novelas contemporáneas… 

  • Episodios Nacionales. En estas obras, Galdós pretende ofrecer una visión, en forma novelada, de la historia de España del siglo XIX. Consta de cinco series de diez tomos cada una, salvo la última que quedó interrumpida. Los episodios históricos mejor logrados fueron: Trafalgar, El dos de Mayo, Gerona, Zaragoza. 
  • Novelas de la primera época. Todas ellas tienen características comunes: tratan problemas políticos y religiosos, profundizan en el estudio psicológico de los personajes y sobre la contradicción entre lo tradicional y lo liberal. Doña Perfecta, La Fontana de Oro, Gloria... 
  • Novelas contemporáneas. La mayoría de estas novelas tienen como eje central de su temática la ciudad de Madrid, sus gentes, sus calles y sus barrios. Fortunata y Jacinta, La desheredada, Miau, Tristana, Misericordia... 

  Leopoldo Alas "Clarín": nació en Zamora en 1852, de familia asturiana. Estudió Leyes en Oviedo y se doctoró en Madrid. Fue catedrático de las facultades de Derecho de Zaragoza y Oviedo. Fue un hombre culto, de sólida formación universitaria y aguda capacidad crítica que hizo que fuese temido y respetado. 
Escribió una novela muy extensa que está considerada como una de las obras fundamentales del Realismo español: La Regenta, en la que Clarín hace un análisis minucioso y detallado del ambiente hipócrita y corrompido de Vetusta, ciudad donde se desarrolla la acción y que puede ser Oviedo. Satiriza a sus personajes que, bajo apariencias honradas, esconden la hipocresía y la maldad. 
Clarín también destacó como uno de los mejores escritores de cuentos de su época, en los que analiza el comportamiento de personas malvadas y llenas de hipocresía. Entre ellos destaca ¡Adiós, cordera! En este cuento se nos narran las peripecias de tres amigos felices e inseparables: Rosa, Pinín y Cordera. Dos hermanos gemelos y su vaca Cordera que son felices en las montañas asturianas alejados de los peligros del mundo. 

En otro orden de ideas, cabe destacar que la situación socio-cultural de dicho siglo XIX tuvo un cambio (evolución):  
- La burguesía, formada por grandes empresarios y terratenientes, es la clase dominante del país. Se instalan en el poder y se vuelven conservadores y moderados. 
- Los progresistas, integrados por pequeños empresarios, artesanos y militares de baja graduación, se enfrentan al conservadurismo y a los privilegios de los ricos. 
- El proletariado, clase a la que pertenecen los obreros y campesinos, intenta defender sus intereses; socialismo y anarquismo se enfrentan al sistema político dominante. La caída de Isabel II en 1868 abre el camino hacia un gobierno republicano. 
- El positivismo, corriente filosófica que surge tras los avances técnicos y científicos, propone la observación rigurosa y la experimentación como únicos métodos para llegar al conocimiento de la realidad. Se desechan las corrientes románticas en las que predominaba el sentimiento y la imaginación. Surge el realismo literario que pretende reflejar la realidad tal y como es. 
- El evolucionismo es un nuevo método experimental sobre las leyes de la herencia y la evolución de las especies. Este método pretende explicar el comportamiento del hombre. Los escritores naturalistas reflejan estas corrientes en sus obras. 

Tomando en cuenta los cambios sociales y las nuevas corrientes ideológicas que surgen en esta segunda mitad del siglo XIX, se puede inferir que influyen en la producción literaria. La fantasía y la subjetividad del Romanticismo, así como la expresión libre de sus sentimientos más íntimos son sustituidas por todo aquello que rodea al hombre. El Realismo y el Naturalismo sustituyen al Romanticismo. 



Fuentes consultadas:  

Elaborado por Eddy Réquiz
C.I: 15.911.225
Literatura Española II
Turno: Tarde.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Realismo y Naturalismo

Carolina Contreras

UN ESQUEMA SOBRE EL REALISMO
CONTEXTO HISTORICO CULTURAL
NATURALISMO
MOVIMIENTOS HIBRIDOS EN LATINOAMERICA
REALISMO MÁGICO
LISTA DE AUTORES Y OBRAS

UN ESQUEMA SOBRE EL REALISMO




Contexto histórico político y cultural:

El realismo surge después de la revolución francesa de 1848. Manifiesta una reacción contra el idealismo romántico y expresa el gusto por la democracia, mas contrariamente a lo que su inclinación social sugiere, no produce un estilo arquitectónico propio y se expresa escasamente en una escultura crítica o social.

Hacia las décadas centrales del siglo XIX el Romanticismo irá cediendo paso al Realismo. Al cambio contribuyen varios fenómenos:
En las conciencias se cierne el peso y las terribles consecuencias de la Revolución Industrial:
Trabajo de niños y mujeres
Horarios excesivos.
Condiciones de vida penosas.
Viviendas insalubres.
Los fracasos revolucionarios del 1848 se dejan sentir.
Se abole todo atisbo de idealismo.
Abunda la temática social.
Se tiende a representar al hombre en sus quehaceres cotidianos.
El tema de la fatiga se convierte en tema principal.


En lo político:

La burguesía, formada por grandes empresarios y terratenientes, es la clase dominante del país. Se instalan en el poder y se vuelven conservadores y moderados.

Los progresistas, integrados por pequeños empresarios, artesanos y militares de baja graduación, se enfrentan al conservadurismo y a los privilegios de los ricos.

El proletariado, clase a la que pertenecen los obreros y campesinos, intenta defender sus intereses; socialismo y anarquismo se enfrentan al sistema político dominante. La caída de Isabel II en 1868 abre el camino hacia un gobierno republicano.

Influencias socio culturales:

El positivismo:  corriente filosófica que surge tras los avances técnicos y científicos, propone la observación rigurosa y la experimentación como únicos métodos para llegar al conocimiento de la realidad. Se desechan las corrientes románticas en las que predominaba el sentimiento y la imaginación. Surge el realismo literario que pretende reflejar la realidad tal y como es.

El evolucionismo: es un nuevo método experimental sobre las leyes de la herencia y la evolución de las especies. Este método pretende explicar el comportamiento del hombre. Los escritores naturalistas reflejan estas corrientes en sus obras.



Realismo en la literatura:

Este movimiento literario aparece en la segunda mitad del siglo XIX, como consecuencia de las circunstancias sociales de la época: la consolidación de la burguesía como clase dominante, la industrialización, el crecimiento urbano y la aparición del proletariado.

Principios:
La necesidad de la observación minuciosa
La representación sincera y fidedigna de la realidad
Un enfoque sobre la vida cotidiana contemporánea.
El arreglo de detalles y la construcción del relato para producir una obra genuina y no fotográfica.
Enfoque sobre el individuo y su relación con la sociedad.
Rechazo de lo fantástico, lo sobrenatural y lo abstracto.

Situación literaria:

Los cambios sociales y las nuevas corrientes ideológicas que surgen en esta segunda mitad del siglo XIX influyen en la producción literaria. La fantasía y la subjetividad del Romanticismo, así como la expresión libre de sus sentimientos más íntimos son sustituidos por todo aquello que rodea al hombre. El Realismo y el Naturalismo sustituyen al Romanticismo.

Principales exponentes literarios:

En Francia con Honoré de Balzac y Gustave Flaubert.

 En Rusia con León Tolstoy y  Iván Turguénev.

 En Inglaterra con George Eliot y Anthony Trollope.

En España surge la “novela realista” en 1849 con La Gaviota de Fernán Caballero.

Llega a su expresión máxima con las obras de Benito Pérez Galdós y Leopoldo Alas “Clarín”.
Naturalismo
Surge como una tendencia dentro del Realismo alrededor de 1860 y cobra importancia entre 1870 y 1880. Tiene como objetivo explicar los comportamientos del ser humano. El novelista del Naturalismo pretende interpretar la vida mediante la descripción del entorno social y descubrir las leyes que rigen la conducta humana.
Los escritores naturalistas representan a sus personajes en situaciones extremas de pobreza y marginación, y les gustaba describir los ambientes más bajos y sórdidos con el fin de poner al descubierto las lacras de la sociedad. La descripción de estos ambientes interesaba en la medida que permitía observar cómo influye un medio hostil sobre la forma de ser de los personajes y cuáles son la reacciones del ser humano en condiciones de vida adversas.


Su fundador ideológico es Emilio Zola

En España se reconoce como escritora naturalista a Emilia Pardo Bazán.

Enfoques:

Riguroso determinismo. El ser humano obedece sobre todo a factores de la herencia y ambiente.
El determinismo parte de un positivismo (fe en la ciencia como sistema explicativo). Muestra la importancia de las ideas de Darwin.
El Naturalismo intentaba enfocar todos los aspectos de la realidad que pudieran afectar la vida del ser humano sin importar los buenos modales.
Había descripciones de sexo, violencia, y otros aspectos de la realidad.
Movimientos híbridos en Latinoamérica:
En las últimas décadas del siglo XIX se advierte en Hispanoamérica gran rapidez en la asimilación y aclimatación de las modas y costumbres europeas. Se sigue casi al día el teatro, la novela y la poesía de: Francia, España, Inglaterra, Alemania e Italia; se remedan y copian todos esos géneros impregnándoles un sello propio.

En Latinoamérica los movimientos literarios/filosóficos se dieron de manera híbrida. Es por ellos que se puede hablar de novela romántica-realista, o de novela naturalista-realista.

Al mismo tiempo, hay otros movimientos y preocupaciones en Latinoamérica que hace de su literatura algo distinto a la europea. Por ejemplo, hay un gran interés por temas indigenistas y por la modernización de los nuevos estados independientes.


Grandes momentos del impulso realista/naturalista en la narrativa hispanoamericana.

1. Novelas principalmente románticas pero con rasgos realistas
(Cecilia Valdés del cubano Cirilio Villaverde, Martin Rivas de Alberto Blest Gana)

2. Novelas propiamente dichas naturalistas con rasgos realistas
 ( el cuento “El Matadero” de Esteban Echeverría 1839, y las obras de Eugenio Cambaceres con su obra maestra Sin rumbo)

3. Narrativa modernista: movimiento que revela la búsqueda de la modernización, la apertura latinoamericana hacia el capitalismo, el crecimiento de las ciudades, de industrialización y de la profesionalización del escritor. Unos como Rubén Darío crearon obras de temas exóticos, escapistas (hacia temas del extranjero o del pasado) y cosmopolitas. Sin embargo, estas obras del modernismo son también híbridas en que exiben a veces temas naturalistas, realistas o indigenistas y de justicia social por ejemplo los cuentos de Horacio Quiroga.

 4. Narrativa regionalista o mundonovista:  vertiente más importante a principios del siglo XX. En estas obras se ensalza la tierra americana y la cultura autóctona. Mariano Azuela es un ejemplo de escritor regionalista con sus obras sobre la Revolución mexicana. Su novela más importante fue Los de abajo. Este movimiento llega a su cúspide con las novelas La vorágine (1924) del colombiano José Eustasio Rivera, Don Segundo Sombra (1926) del argentino Ricardo Güiraldes y Doña Bárbara (1929) del venezolano Rómulo Gallegos. El paisaje americano ocupa el lugar de honor, pero también su estado amenazante y devorador.


REALISMO MÁGICO

El término Realismo Mágico no es originario de la literatura, y fue acuñado hacia 1925 por el crítico alemán Franz Roh, quien lo utilizó para describir a un grupo de pintores post-expresionistas.
Posteriormente, en el ámbito de las artes plásticas, fue reemplazado por el término "nueva objetividad", pero fue tomado por la literatura para definir una nueva tendencia narrativa hispanoamericana entre 1950 y 1970.

El realismo mágico se puede definir como la preocupación estilística y el interés en mostrar lo común y cotidiano como algo irreal o extraño, en palabras de Luis Leal, "El tiempo existe en una especie de fluidez intemporal, y lo irreal acaece como parte de la realidad". El escritor se enfrenta a la realidad y trata de desentrañarla, de descubrir lo que hay de misterioso en las cosas cotidianas, la vida y las acciones humanas.

Posiblemente estos parámetros diferentes para medir la realidad impactaron a Benito Mussolini cuando conquistó Etiopía, en 1933, y lo llevaron a imponer esta caracterización en los productos estéticos del fascismo, utilizando el exótico apelativo de "realismo mágico".

El realismo mágico no es una expresión literaria mágica, su finalidad no es la suscitar emociones sino más bien expresarlas, y es por sobre todas las cosas, una actitud frente a la realidad. La estrategia del escritor pasa por sugerir un clima sobrenatural sin apartarse de la naturaleza, deformando para ello la percepción de las cosas, los personajes y los acontecimientos reconocibles de la trama de su trabajo.

Para esta finalidad, el escritor se abstiene de emitir juicios lógicos, no destaca las ambigüedades ni se detiene en análisis psicológicos de sus personajes, que, además, jamás se desconciertan frente a los eventos sobrenaturales que viven. En contraposición a las definiciones clásicas de lo que es la literatura fantástica (léase Todorov), el realismo mágico expresa una alteración milagrosa de la realidad, en la que se evita inducir cualquier efecto de sobrecogimiento o terror frente a los hechos sobrenaturales que se describen.

Origen

El realismo mágico tiene sus raíces en la cultura latinoamericana, a partir de las interpretaciones de los europeos en la etapa de la colonización del nuevo continente.
Las crónicas de esa época son ricas en el relato y descripción de cosas absolutamente maravillosas, producto de la extrañeza que provocaba en los exploradores, las cosas que veían en sus viajes.

Es a partir de esta tradición de la interpretación de la realidad del nuevo continente a través de ojos europeos que se creó una visión sobrenatural de la realidad latinoamericana. Prodigios que iban desde animales fantásticos hasta ciudades ocultas, pasando por fuentes de la eterna juventud y árboles cuyos frutos eran capaces de proveer todo lo que los hombres necesitaban para su subsistencia. La aparición de un grupo de escritores latinoamericanos contemporáneos entre sí, que cuestionaban esta visión, dio base a lo que posteriormente se conoció como realismo mágico.

Durante las décadas del '20 y del '30, muchos escritores y artistas latinoamericanos viajaron a Europa para incorporarse al surrealismo, buscando los aspectos sobrenaturales necesarios para crear una realidad basada en los sueños y el subconsciente.

A su regreso a Latinoamérica, percibieron que no era necesario buscar esa realidad extraña en el viejo continente, que de hecho se encontraba en sus propias culturas y países. Uno de los primeros escritores que transitó estos temas, fue Alejo Carpentier. Tanto él como su compatriota Lydia Cabrera, fueron quienes ayudaron a iniciar el reconocimiento mundial de los escritores latinoamericanos.

El concepto ganó mayor trascendencia cuando el venezolano Arturo Uslar Pietri lo utilizó para describir la obra de ciertos autores de origen latinoamericano. Desde entonces, se considera que el realismo mágico es un género literario de amplio alcance artístico que tuvo su auge a mitad del siglo XX.
Entre las principales características que suelen aparecer dentro de las novelas del realismo mágico, se encuentra el contenido con elementos fantásticos o mágicos que son percibidos como normales por los personajes. Por otra parte, se destaca la presencia de lo sensorial como parte de la percepción de la realidad.

El realismo mágico también abarca los mitos y las leyendas, que pueden ser presentados por múltiples narradores (con lo que combinan la primera, segunda y tercera persona).
No se puede hablar de literatura latinoamericana sin nombrar al realismo mágico, porque desde el Boom Latinoamericano hasta nuestros días, ella se ha nutrido de elementos pertenecientes a la fantasía. Sin embargo es necesario aclarar que no es lo mismo hablar de fantasía que de realismo mágico, porque para que una obra pueda ser contenida en este último no debe ser exclusivamente fantástica, sino contener elementos de fantasía en una historia realista, donde dichos elementos sean tomados como naturales por los personajes.
Los textos que pertenecen al realismo mágico reúnen unas condiciones que los vuelven característicos.
*Posee una temática con características realistas pero que posee elementos irreales que tienen que ver con la memoria latinoamericana, la búsqueda de la identidad y la sensibilidad.
*Un espacio particular, mínimo donde se desarrollan todas las acciones que posee una atmósfera de intimidad donde se desenvuelven las figuras que le dan vida a la historia.
*Personajes un poco “locos”, con una visión casi onírica de la vida y que planifican y realizan viajes de tiempo y espacio sin moverse del lugar. Estados de trance que les permite vivir intensos acontecimientos y resolver conflictos que cargan desde la infancia. Son seres que siempre se encuentran a la vanguardia de los acontecimientos políticos y sociales de su época.
*El tiempo se percibe en este marco como cíclico o aparece distorsionado, para que pueda repetirse el presente o resulte similar al pasado. En cuanto a los escenarios, suelen estar relacionados con la realidad latinoamericana, por lo que aparecen la pobreza y la marginalidad social.


Entre los principales exponentes del realismo mágico, se encuentran dos autores que fueron galardonados con el Premio Nobel de Literatura: el colombiano Gabriel García Márquez y guatemalteco Miguel Ángel Asturias.
El realismo mágico fue la respuesta ideal para los autores que, viviendo en países donde la dictadura y la censura corrompían todos los ámbitos de la sociedad, pudieron expresarse fluidamente, permitiendo a través de la fantasía explicar aquellos elementos de la realidad que con las palabras exactas los habrían condenado a la muerte.
Cabe señalar que el principal libro del realismo mágico es “Cien años de soledad” de García Márquez, una obra que durante el IV Congreso Internacional de la Lengua Española fue elegida como la más sobresaliente del castellano después del siempre recordado “Don Quijote de la Mancha”.
Por último queremos dejar claro que al analizar una obra perteneciente a este género debemos tener presente que el objetivo principal del autor es conocer la verdad, instigar hasta dar con el origen de la vida o comprender determinadas cuestiones que hacen a la vida de sus personajes o la sociedad a la que pertenece; en esa búsqueda de la verdad aparecen elementos sobrenaturales, porque la superstición, el paisaje de los sueños y la fantasía forman parte de la realidad, enriquecen la cotidianidad y permiten que esta cobre un sentido de trascendencia.