martes, 28 de junio de 2016

Los dramas históricos shakespereanos II: Henry V

Einar Goyo Ponte

Nos dice Josephine Bregazzi (Shakespeare y el teatro renacentista inglés, Alianza, 1999): "La figura de este rey se ha utilizado en numerosas ocasiones como epítome de lo que debía ser un soberano. La versión cinematográfica de Olivier de 1944, hacia finales de la Segunda Guerra Mundial, la manipuló descaradamente con fines propagandísticos, para levantar la moral ya mortecina del pueblo británico y, en honor a la verdad fue muy efectiva. Pero el retrato de Henry V que nos ofrece Shakespeare desde luego dista mucho del perfecto héroe nacional, del rey ideal o incluso del monarca justo."

Utilizando la información recopilada acerca de la figura histórica del rey Henry V, y la lectura (y/o la percepción del filme de Kenneth Branagh), responda en un máximo de una cuartilla: ¿cómo describiría al personaje de Henry V en su obra y en perspectiva respecto a Ricardo III?


miércoles, 15 de junio de 2016

Los dramas históricos shakespereanos: Ricardo III

Einar Goyo Ponte

Los dramas históricos shakespereanos son conocidos en lengua inglesa como los chronicle plays. De ellos nos dice Josephine Bregazzi, en su Shakespeare y el teatro renacentista inglés (Alianza Editorial, Madrid, 1999), que en ellos el dramaturgo plantea una visión cíclica de la historia, parecida a la de Gianbattista Vico: "el débil es desplazado por el fuerte, independientemente del calibre moral de uno y otro; durante algún tiempo, el ganador fuerte logra controlar una situación conflictiva, pero las energías iniciales se erosionan progresivamente para dar paso de nuevo a otro proceso de debilitamiento y decadencia que resulta en otro destronamiento o magnicidio." (Pag. 152)

Para los estudiantes del Seminario de Teatro Shakespereano del IPC:
A partir de su lectura de Ricardo III, ¿pueden intentar enunciar dos posibles rasgos característicos de los Dramas históricos shakespereanos?
¿Es posible encontrar elementos en común entre Ricardo III y Titus Andronicus?
Está abierta la discusión.

Contextos Shakespereanos: La Guerra de las dos rosas

Einar Goyo Ponte

Fue una guerra intestina desarrollada en Inglaterra con motivo de la sucesión al trono, que se desarrolló entre los años 1455 y 1485, luego de que los ingleses fueran expulsados de Francia.
La familia Lancaster se había apoderado violentamente del trono a fines del siglo XIV, y Enrique V se había hecho popular con sus victorias en el exterior; pero los ingleses se irritaron ´por los desastres sufridos en el Continente con su hijo Enrique VI, que perdió, casi sin resistencia, la Normandía y se casó con una francesa, Margarita de Anjou, sólo conservando para Inglaterra, Calais, en territorio francés.
Ricardo de York liderizó los descontentos y reivindicó la corona, alegando derechos familiares, y de más antigua herencia consanguínea.

Los descendientes de Eduardo III, formaron parte de la dinastía de los Plantagenet, de la cual surgieron dos casas reales: la de Lancaster, cuyo símbolo era una rosa roja, y la de York, cuyo emblema era una flor del mismo tipo, pero blanca. Ambas Casas se enfrentaron en este conflicto, cuyo nombre “Guerra de las Dos Rosas” fue adoptado más tarde, en alusión a las rosas que identificaban a ambos contendientes.

El ministro favorito Suffolk, primero desterrado, después preso y más tarde decapitado sobre una de las naves de la flota, fue la víctima iniciadora de las revueltas, en una de las cuales el aventurero irlandés Cade  llegó hasta apoderarse en pocas horas de Londres. El haber tenido la reina un hijo de Enrique VI, lo que resultaba un obstáculo entre Ricardo de York y el trono, hizo que comenzara seriamente la guerra civil, apoyada por ricos y nobles varones, como Warwick, a quien se llamaba el “hacedor de reyes”. Una de esas faltas de talento que el desdichado Enrique VI había heredado de su abuelo Carlos VI de Francia suministró ocasión al pretendiente para hacerle nombrar por el Parlamento lugarteniente y protector del Estado. Entonces abrió las hostilidades, y consiguió de momento la victoria de Saint-Albans (1445), donde hizo prisionero al rey. Este fue al principio de los combates que se libraron en el curso de esta contienda terrible, que duró nada menos que treinta años, desde 1455 hasta 1485, durante los cuales se libraron doce grandes batallas y un elevado número de luchas parciales. Ochenta príncipes hallaron la muerte, y junto a  ellos casi toda la rancia nobleza inglesa.

Una nueva victoria conseguida en Northampton valió a Ricardo el título  de heredero presunto de la Corona. Pero se le torció la suerte en Wakefield, donde perdió la batalla y la vida; su hijo segundo, Rutland, y sus principales partidarios fueron degollados. La lucha tomó entonces un carácter de ferocidad y de venganza.
La perdida de su jefe y una nueva derrota en Saint–Albans no bastaron a abatir a los  yorkistas, sino que  tuvieron de su parte los condados del Sur, Londres sobre todo, donde el primogénito del difunto Ricardo, Eduardo, de York, vencedor en Mortimer’s Crass, fue acogido con entusiasmo y proclamado rey, bajo el nombre de Eduardo IV (1461). En marzo de este mismo año se entabla una lucha encarnizada, en medio de la nieve, en Towton, cerca de York; aquí perecen más de mil defensores de Lancaster. Enrique VI y Margarita se ven obligados a refugiarse en Escocia, Eduardo, en vez de perseguirlo, vuelve a Londres y hace consagrar su realeza por un acto solemne del Parlamento. El nuevo rey, que apenas contaba veinte años, era osado, activo, emprendedor y de una dureza de corazón inaccesible a todo sentimiento hacia un adversario vencido. La intrépida reina Margarita –tan admirablemente dibujada por Shakespeare-, habiendo recibido algunos socorros de Francia, no bien volvió al azar de la guerra, sucumbió otra vez, primero en Hedgley–Moor y después en Hexham. Enrique VI fue cogido y encarcelado. Margarita, huyendo con su  hijo a través de la selva, no debió su salvación sino a la generosidad de una partida de bandoleros (1464).

A todo esto, las cosas no se habían decidido. El  casamiento de Eduardo VI con una de la casa de Lancaster, Isabel Woodville, y los favores prodigados a esta familia, descontentaron a los grandes. Warwick, a la vuelta de ciertas algaradas, se reconcilió con Francia por medio de su enemiga Margarita. Luis XI les prestó auxilio; desembarcados en el Devonshire y victorioso, casi sin combate, en Nottingham (1470), los aliados restablecieron a Enrique VI. Eduardo sorprendido en una  indolente seguridad, se refugió en el Continente, pero para tomar la ofensiva con prontitud y energía. En efecto, no habían pasado muchos meses cuando se presentaba con un ejército contra Warwick, que fue muerto en Barnet (14 de abril de 1471), y contra Margarita, prisionera el 4 de mayo del mismo año, después de la batalla de Tewkesbury. El joven príncipe de Gales (Rutland) fue apuñalado por el hermano de Eduardo, el duque de Gloucester –más tarde Ricardo III-, que comenzó así la serie de sus crueldades y asesinatos. Enrique VI desapareció en su prisión; la casa de York quedaba, al parecer, triunfante. Todos los príncipes legítimos de la casa de Lancaster estaban muertos; la paz se extendió por el país; el parlamento confirmó de nuevo la autoridad legal de Eduardo IV. Este, recordando la conducta del monarca francés, volvió sus armas contra Francia, invadiéndola en 1475, al frente de un poderoso ejército; pero el astuto Luis XI supo desviar el peligro, invitando a su adversario a discutir el tratado de Picquigny, que aseguraba al rey de Inglaterra una pensión anual de 50.000 coronas, mediante la concesión de la libertad a Margarita. La vieja reina pasó el resto de sus días en la tranquilidad y el retiro, hasta 1482, año de su muerte.
            El rey, regresando a su reino, se dejó llevar por los enemigos de su hermano Clarence, quienes le recordaban a menudo la poca fidelidad del duque, que en cierta época había decidido la suerte de los partidarios de la casa de Lancaster. Acusado, pues, de alta traición, fue conducido a la Torre de Londres y ahogado, según se cuenta, en un tonel de malvasía (1478). Eduardo IV vivió todavía cinco años. Murió por tanto en 1483, dejando en la historia el recuerdo de un príncipe magnífico, licencioso y tiránico; valiente, pero cruel; dado a los placeres, mas capaz de un vigoroso esfuerzo; menos hecho para prevenir una catástrofe por prudentes precauciones que para reparar sus consecuencias, por su espíritu activo y emprendedor. Dejó dos hijos y tres hijas. Los hijos fueron: Eduardo, príncipe de Gales, que la historia llama Eduardo V, aunque jamás ocupó el trono, y Ricardo, duque de York. La regencia fue confiada a su hermano Ricardo, duque de Gloucester, quien en adelante quedó para la posteridad, gracias, sobre todo, a Shakespeare, como el tipo de la deformidad física y moral. El jorobado se apodera de sus dos sobrinos, los hijos de Eduardo, el mayor de los cuales sólo contaba doce años. Se desembaraza por el crimen, de sus principales adeptos, Hastings y Rivers, entre otros, y hace a estrangular a aquellos, mientras duermen, en la Torre de Londres. Una muchedumbre sobornada le había ya proclamado rey, bajo el nombre de Ricardo III.
           
Esa usurpación odiosa inflamó de valor a los partidarios de la casa de Lancaster. Un representante de esta familia, por parte de las hembras, Enrique de Richmond, desembarca en el país de Gales. Su ejército aumenta con todos los descontentos. Ricardo, traicionado y abandonado por los suyos en la llanura de Boswarth, se lanza a lo más espeso de la lucha en busca de su rival; es herido de muerte, y termina valerosamente su carrera de malvado (1485). Enrique VII, o sea Richmond, recaba el cetro; reúne las dos rosas, desposándose con una hija de Eduardo IV, y comienza la dinastía de los Tudor.
La verdadera vencida, al dar fin la Guerra de los Treinta años, fue la aristocracia inglesa, que, arruinada y diezmada, se halló a la merced del poder real, cuya autoridad, hasta entonces contenida por las garantías parlamentarias y las libertades individuales, acabó en absoluto en manos de Enrique VII, y, sobre todo de sus sucesores, Enrique VIII, María, la esposa de nuestro Felipe II, e Isabel.

lunes, 13 de junio de 2016

Descripción de los personajes de "La Vida es un Sueño" de Pedro Calderón de la Barca

Genesis Marcano


Personajes Principales:
Rosaura:
Es uno de los personajes principales, Rosaura resulta ser hija de Clotaldo, evento que sale a la luz gracias a una espada que se encontraba en el poder de Rosaura y fue descubierta por su padre cuando ella llega a Polonia vestida de hombre a cumplir una venganza. Rosaura se encuentra enamorada de Astolfo. Este personaje se caracteriza como vengativo y emocional.

Segismundo
Es otro de los personajes principales de la obra de Calderón de la Barca, es encontrado por Rosaura y Clarín, es hijo del Rey Basilio, quien tras leer el futuro en una profecía lo visualizo convirtiendo el reino en un lugar vano y por tal razón decide encerrarlo en una torre. Segismundo es un personaje contradictorio, que tras haber sido marcado por una gran cantidad de eventos desafortunados decide caer en una gran introspección que lo lleva al perdón como cualidad humana.

Basilio: 
Padre de Segismundo, es el Rey de Polonia, tiene la habilidad de leer el futuro y las profecías, personaje que se caracteriza por el remordimiento del daño que le ha causado a su hijo y por el miedo a que este le castigue.

Astolfo:
Es Nombrado próximo heredero al trono por Basilio, Rosaura a pesar de estar enamorada de el decide atentar contra su vida como castigo a su deshonra, sin embargo cuando Astolfo se entera de las raíces de Rosaura, rompe su compromiso para casarse con ella. Astolfo es un personaje egoísta y malicioso que está ansioso de poder.

 Personajes Secundarios:

Clarín: 
Compañero de Rosaura en su venganza, la ayuda a deshacer un insulto que Astolfo le había hecho a su familia, Clarín se caracteriza por ser un buen sirviente.

Clotaldo:
Es el hombre de confianza del Rey Basilio, es padre de Rosaura y se caracteriza por su lealtad y cualidad del consejo, se encarga de vigilar a Segismundo mientras que este permaneció aprendido por el Rey Basilio.

Estrella:
Prima de Astolfo y próxima a casarse con el antes de que este rompiera con el compromiso por conveniencia, ella es de buenos sentimientos. 


Peribáñez y el Comendador de Ocaña

Peribáñez y el Comendador de Ocaña

Sinopsis Argumental

Johana Canelones

Antes de iniciar, es importante recalcar que Lope Félix de Vega Carpio fue uno de los más resaltantes poetas y dramaturgos del Siglo de Oro español y de la literatura universal. 
Particularmente esta es una obra que entra dentro de la clasificación de drama, tragedia y comedia de Lope de Vega.
Relata la boda de Peribáñez y Casilda. Se detalla el momento en el que Peribáñez se casa con Casilda, y tal evento es interrumpido por el accidente que sufre el Comendador, quien es mutilado por un toro. Él es llevado a una habitación en casa de los recién casados para ser atendido y la persona que entra para prestarle su ayuda es Casilda. Él al verla, queda encantado por su belleza y es así, como el Comendador se enamora de aquella mujer sin tomar en cuenta el hecho de que ella está recién casada y enamorada de su amado, a partir de allí se desatan una serie de trampas y artimañas por parte del Comendador y sus cómplices (Luján e Inés) para poseer a Casilda de la forma que sea. El marido se percata de la situación y  como era de costumbre en esa época, él debía limpiar su honor y a su vez el amor de su esposa, por eso decide vengarse pero actúa sigilosamente. El Comendador no da fin a lo que pronto sucederá. Está muy interesado en ella y decide cortejarla cada vez que Peribáñez no esté cerca. Sin embargo, para no perder, al mismo tiempo que conquistaba a Casilda intentaba ganarse a Peribáñez valiéndose de regalos. Luego de esto, Peribáñez es invitado por el Comendador a participar en una batalla con los Moros convirtiéndolo en caballero, por supuesto que él aceptó, Casilda le ofrece a su esposo una prenda de color negro, cuando debía ser de color verde en señal de desconfianza. Mientras, Peribáñez le hace creer al Comendador que no está en casa, él visita a Casilda e intenta nuevamente conquistarla pero una vez más es rechazado por ella y comienzan a discutir, en ese preciso momento Peribáñez sale de su escondite y arremete contra el Comendador y sus colaboradores. Luego se da a la fuga con su esposa, cuando está frente al Rey para rendir cuentas de lo que hizo, le es dada la oportunidad para contar lo sucedido, de esa forma fue perdonado por la máxima autoridad, el Rey, y convertido en capitán.
 


El Burlador de Sevilla Tirso de Molina

Burlador de Sevilla
Sinopsis Argumental
Don Juan Tenorio, es un joven noble español que seduce en Nápoles a la duquesa Isabela haciéndose pasar por su novio, el duque Octavio, ella descubre que no es él al querer alumbrarlo con un farol él se niega y ella hace llamar a los guardias para que le ayuden, pero en vez de la guardia real aparece el rey. Tras esto, el rey le encarga al guardia don Pedro Tenorio el atrapar al hombre que ha deshonrado a la joven duquesa. Don Pedro descubre que el burlador es su sobrino, decide ayudarlo a escapar, alegando que no pudo alcanzarlo debido a su agilidad al saltar desde el balcón.
Posteriormente, don Juan viaja a España y naufraga en la costa de Tarragona en compañía de su criado Catalinón, son salvados por Tisbea, una gentil pescadora .Tisbea manda a buscar a Catalinón a unos pescadores y en el tiempo que están solos don Juan seduce y esa misma noche, con promesa de matrimonio decide gozarla en su cabaña, desde la que más tarde huiría hacia Sevilla en unas yeguas propiedad de Tisbea.
Una vez en Sevilla, don Juan se encuentra con su conocido, el marqués de la Mota, el cual habla de su amada, dice que doña Ana de Ulloa, hija del comendador don Gonzalo, es la más bella sevillana, don Juan tiene la imperiosa necesidad de gozarla, afortunadamente para él, doña Ana le entrega una carta que es para su prometido el Marqués, al que luego informará de la carta, pero con una hora de retraso para así él burlarse de Ana. Don Juan logrará acostarse con doña Ana, pero será descubierto por el padre de esta, don Gonzalo de Ulloa,  que se enfrenta con el desconocido burlador, que hiere de muerte al noble anciano. Pero antes de morir don Gonzalo de Ulloa, le jura que su ira le seguirá más allá de la muerte.
Mientras se encuentra lejos de Sevilla, lleva a cabo otra burla, interponiéndose en el matrimonio de dos plebeyos, Aminta y Batricio, a los que engaña hábilmente. En la noche de bodas, don Juan seduce y engaña con sus riquezas a Aminta como también engaña a los padres de la joven. Logra su propósito, deja burlada a la pobre campesina y nuevamente se traslada a Sevilla. .
Una vez en Sevilla, se encuentra con la tumba de don Gonzalo de Ulloa en un cementerio que rodea a una iglesia. Sobre la tumba se encuentra una estatua de Gonzalo, con una inscripción que alude a la venganza que piensa tomarse sobre el burlador. Don Juan se acerca, le tira de las barbas y le desafía a que, si se atreve a mantenerlo, acuda esa noche a su posada. Ante el asombro de todos, la estatua de don Gonzalo se presenta en la posada de don Juan y con voz de ultratumba le cita para las diez de la noche siguiente en el cementerio. Don Juan promete que irá y la estatua desaparece. 
La noche siguiente don Juan se presenta con Catalinón en el cementerio. La cena que le tiene preparada don Gonzalo es de alacranes y víboras, pero don Juan no muestra miedo ni arrepentimiento. En un momento determinado don Gonzalo le pide que le de la mano, don Juan se la extiende, inmediatamente se siente abrasar y pide a gritos confesión. La estatua le recuerda que ya es tarde para salvarse y tirando de él, le arrastra consigo al sepulcro. ”Que no hay plazo que no llegue, ni deuda que no se pague”.
Tras esto, se recupera la honra de todas aquellas mujeres que habían sido deshonradas, Isabela, Tisbea, Ana y Aminta, y puesto que no hay causa de deshonra, todas ellas pueden casarse con sus pretendientes.

 Emily Boxil



domingo, 12 de junio de 2016

Felix Lope de Vega: Períbañez y el Comendador de Ocaña

Yoraily Arévalo

PERSONAJES PRINCIPALES:
>
>Peribáñez (Galán) Era un hombre honesto que trabajaba de labrador, es el  protagonista principal de los hechos, estaba muy enamorado de su esposa Casilda, toma la justicia por sus manos para limpiar su honor y defender el amor de su amada.
>
>Casilda (Dama) Era una mujer hermosa y humilde, esposa de Peribáñez y acosada por el comendador, víctima de sus abusos y la causa del desenlace de la tragedia.
>
>Comendador (Antagonista) Hombre rico y poderoso, que abusaba de su autoridad para conseguir todo lo que deseaba, incluyendo a las personas. Es un personaje oscuro, lleno de maldad y deshonor. Se enamora locamente de Casilda ideando así muchas artimañas para poseerla de la forma que sea, pero finalmente muere a manos de Peribáñez.
>
>Inés - Prima de Casilda, enamorada de Luxán razón por la cual decide ser colaboradora del engaño tramado por el comendador, y al final de la obra corre la misma suerte que él.
>
>Luxán (Criado) Lacayo del comendador, enamorado de Inés, y junto con la misma participa en la trampa que se desarrolla en la obra, en contra de Casilda y Peribañez por parte del comendador, y por este motivo corre la misma suerte que ellos (Inés y el Comendador) muere a manos de Peribáñez.
>
>PERSONAJES SECUNDARIOS:
>
>Rey (Máxima Autoridad) Hombre que impone la soberanía en el reino, pero en este caso demuestra su grandeza, nobleza y buen Corazón, no aplicando la justicia directamente por el hecho ocurrido sino que toma en cuenta la versión de Peribáñez.
>
>Constanza - Otra de las Primas de Casilda, enamorada también de Luxán, pero esta se mantiene al margen de la trama, no corriendo el mismo fin que Luxán e Inés.
>
>Cura - Personaje que representa a la iglesia en el pueblo de Ocaña y es quien da el toque humorístico a la obra.